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Lecciones de Emmy

Lecciones de Emmy

Emmy Louise Philhour fue la primera paciente de VITAS; una mujer graciosa, fascinante, inteligente y con mucha determinación, que nos enseñó mucho acerca del cuidado de hospicio. Hija de un fabricante industrial en Pittsburgh, Emmy estuvo casada por más de 30 años con Charles W. "Phil" Philhour, profesor de teatro en la University of Miami durante mucho tiempo.

Emmy y Phil tuvieron dos hijos, Paul y David. Pero con el pasar de los años, acumularon una gran familia de amigos, estudiantes, colegas y otras personas que admiraban a esta extraordinaria pareja y a los ideales que ejemplificaban a través de sus vidas.

"Ellos atraían personas a sus vidas", recuerda Carol Reiter, estudiante de teatro de Phil en la UM. "Emmy y Phil vinieron a mi rescate después de que mi primer esposo me dejó. Estaba embarazada de ocho meses en ese momento. No sabía qué hacer ni a dónde ir, y Emmy me abrió las puertas de su casa".

Carol le dijo: "¿Cómo se lo pagaré?" Emmy dijo: "No puedes, pero tienes que hacer algo por otra persona cuando se te presente la oportunidad". Esta fue la lección más importante que Carol aprendió de Emmy Philhour.

Cuando a Emmy le diagnosticaron cáncer terminal, Phil se convirtió en su cuidador primario. Pero como ávida lectora con gran independencia intelectual, Emmy sintió curiosidad por un nuevo concepto llamado hospicio, el cual le ofrecía la posibilidad de acercarse a la muerte con dignidad en su propio hogar.

Paul Philhour dice que su madre "no estaba realmente interesada en las curas imposibles. Ella se estaba muriendo y nadie iba a cambiar eso". Tanto ella como Phil vieron en el hospicio una respuesta que no habían concebido previamente. Apareció en el momento justo.

"Mi madre siempre hizo las cosas a su manera", continúa Paul. "Cuando ella firmó su consentimiento para el hospicio, fue importante para ella; estaba haciendo algo nuevo; estaba 'a la vanguardia' una vez más. Pudo tener su última aventura mientras moría".

Phil fue más cauto al comienzo. Sólo cuando conoció a la gente del hospicio sintió que ellos estaban colaborando para quitarle un poco de responsabilidad de sus hombros. "Eso fue absolutamente útil. El hospicio dio a mi padre la seguridad de saber que había alguien respaldándolo", comenta Paul.

Paul y David Philhour ayudaron a cuidar de sus dos padres al final de sus vidas y experimentaron ellos mismos el fortalecimiento que brinda el hospicio. "Pienso que el hospicio se convirtió en la causa final de Emmy: el derecho a morir de una manera digna", dice David. 

Carol Reiter coincide: "No me sorprende que se haya ofrecido como voluntaria para ser la primera paciente del hospicio. Ella quería que su muerte tuviera un significado para todos aquellos que vendrían después".

Ese espíritu pionero continúa siendo celebrado en VITAS, donde anualmente se otorga el premio Emmy Philhour Award por la excelencia en servicios de hospicio.