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Making the Rounds

Los trabajadores sociales tienen un papel fundamental en los cuidados de hospicio y paliativos

03/05/2018

Trabajadores sociales - MTR


Marzo es el Mes del Trabajo Social

Los trabajadores sociales y administradores de casos encargados de ubicar a los pacientes en un entorno de atención correspondiente a menudo recurren a los proveedores de hospicio. Ellos saben que los servicios de hospicio pueden ser de ayuda cuando un paciente no está respondiendo a los cuidados curativos tal como se esperaba, cuando la hospitalización ya no es la respuesta, o cuando un paciente se niega a recibir tratamientos dolorosos y/o inútiles.

¿Pero qué hace el trabajador social del equipo de hospicio? Al igual que los médicos y enfermeros de hospicio que lidian con los problemas difíciles y singulares que surgen al final de la vida, los trabajadores sociales también son integrantes clave del equipo de hospicio de un paciente.

De hecho, los trabajadores sociales de VITAS son profesionales de la atención médica en contacto constante con los pacientes y son las personas de confianza y confidentes a las que recurren los pacientes y sus familias. Son los que se encargan de orientar, facilitar recursos e intervenir directamente cuando surgen o cambian los síntomas, circunstancias o diagnósticos al final de la vida.

Marzo es el Mes Nacional del Trabajo Social, un momento ideal para analizar el papel del trabajador social dentro de las especialidades de la atención de hospicio y paliativa. Los trabajadores sociales clínicos con licencia se desempeñan en todos los sectores de la atención médica y pueden aprovechar las capacitaciones especiales en asociación con la National Hospice and Palliative Care Organization para obtener una certificación especial como trabajador social de cuidados de hospicio y paliativos.

Incorpórese a nuestro equipo de trabajadores sociales.

Trabajadores sociales: defensores del cuidado compasivo al final de la vida

Dentro de un equipo interdisciplinario de hospicio, los trabajadores sociales son los intercesores de los pacientes. Pasan tiempo con ellos y las familias para comprender las dinámicas y necesidades emocionales y psicosociales subyacentes. También se aseguran de que los demás integrantes del equipo -médico, enfermero, capellán, especialista en duelo y voluntario- tengan presente las preferencias y deseos del paciente y la familia durante el final de la vida para prestar una atención centrada en el paciente y adecuada clínicamente.

Y cuando los tratamientos convencionales dejan de ser eficaces o curativos, los trabajadores sociales de hospicio ayudan a los pacientes y profesionales médicos a transitar las cuestiones emocionales, psicosociales y clínicas relacionadas que surgen tras un diagnóstico terminal.

Los trabajadores sociales de hospicio:

  • Conocen bien la variedad de afecciones médicas para las que se puede ofrecer cuidados de hospicio, como cáncer, cardiopatías, Alzheimer/demencia, enfermedad pulmonar, insuficiencia hepática y renal, VIH/SIDA, ELA y otras enfermedades neurológicas, trauma y más.
  • Pueden ayudar a los médicos y enfermeros practicantes a determinar cuándo los pacientes con enfermedades terminales son elegibles para cuidados de hospicio.
  • Pueden ayudar a tomar decisiones fundadas en cuanto al entorno más adecuado -hogar, hospital, instalación de enfermería especializada, centro de vida asistida o unidad para pacientes hospitalizados- para que el paciente reciba cuidados de hospicio según el diagnóstico o pronóstico.
  • Pueden identificar los proveedores de hospicio locales y recursos comunitarios disponibles para los pacientes y las familias.
  • Se encargan de las necesidades particulares de poblaciones de pacientes especiales al final de la vida según su cultura, creencias, valores y experiencias de vida. Algunas de estas poblaciones de pacientes especiales que atendemos en VITAS son veteranos militares; pacientes que se identifican como LGBTQ; pacientes judíos, afroamericanos, latinos, haitianos o asiáticos; pacientes que no hablan inglés y pacientes con creencias y preferencias personales diferentes por su cultura o religión.
  • Controlan de cerca los planes de atención con el equipo de hospicio para asegurarse de que los cuidados respondan en tiempo real a la afección del paciente, síntomas que mejoran o empeoran, capacidades de los cuidadores y la dinámica familiar.
  • Son el apoyo emocional de los pacientes y sus familias. ¿Cómo está sobrellevando la situación el paciente, su familia y el equipo de hospicio? ¿Cuál es la dinámica actual del paciente y la familia? ¿Qué ha mejorado? ¿Qué ha empeorado? ¿Quién necesita ayuda?
  • Se encargan de muchos de los detalles circundantes relacionados con un diagnóstico terminal, como formularios de seguro y beneficios, asuntos de veteranos, orientación dentro del sistema de atención médica, identificación de y derivaciones a recursos comunitarios (por ejemplo, servicios de ayuda doméstica, Meals on Wheels, asistencia alimentaria), comunicación con el clero, coordinación de funerales, servicios fúnebres, viajes de familiares y mucho más.

Facilitadores de la conversación sobre el final de la vida

Uno de los asuntos delicados de los que se encargan los trabajadores sociales con los pacientes y las familias es la conversación sobre el final de la vida, que incluye el establecimiento de directivas anticipadas y testamentos en vida. Muchas veces ayudan a los pacientes y sus familias a hablar sobre, documentar y ponerse de acuerdo en cuanto a los objetivos del cuidado según sus deseos y preferencias para el final de la vida; conversaciones que pueden verse obstaculizadas cuando los pacientes y sus familias tienen distintas opiniones y valores en cuando al mejor modo de proceder.

A partir de una iniciativa del programa de VITAS en San Antonio, los trabajadores sociales están completando una capacitación y certificación especializada como facilitadores para el diálogo en la planificación anticipada de cuidados. Se desempeñan como intermediarios entre médicos, pacientes y familiares para garantizar que haya un diálogo franco y honesto sobre asuntos delicados pero necesarios, desde órdenes de no resucitar, tubos de alimentación y medicamentos hasta decisiones sobre entierro vs. cremación, o un funeral religioso o un servicio no religioso.

El Mes Nacional del Trabajo Social es el momento ideal para reconocer todo el trabajo, responsabilidades y obligaciones de los trabajadores sociales para con los pacientes, familias y profesionales de la atención médica.