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Señales de que el cuidador está agotado y cómo prevenir ese agotamiento

Agotamiento del cuidador

Ya sea por amor, por obligación o quizás por sentir que está haciendo lo correcto, usted es uno de los más de 65 millones de adultos en América del Norte que está cuidando a un ser querido anciano, gravemente enfermo o incapacitado. Family caretakers average 20 hours of unpaid in-home care per week. 87 percent of them are not getting enough sleep.

¿Le suena conocido?

Está en camino de sufrir el agotamiento del cuidador. Los psicólogos, quienes lo definen como "una afección psicológica debilitante producto del estrés constante", no lo toman a la ligera, y usted tampoco debería hacerlo. La mayoría de las veces, en el momento en que los cuidadores comienzan a sospechar que están agotados, ya están sufriendo una cantidad de dolencias.

Además de estar lidiando con la enfermedad de un ser querido, quizás esté sufriendo presiones financieras, cambios en la dinámica familiar e interferencias en la vida familiar en general. Todo junto, es una receta para el agotamiento que afectaría negativamente la capacidad de cualquiera para brindar un buen cuidado. Este tipo de estrés también puede poner en riesgo la salud del cuidador. 

Es usted quien debe controlar sus niveles de estrés y evitar abarcar más de la cuenta.

14 señales de advertencia de que el cuidador está agotado

  • Falta de energía
  • Fatiga agobiante
  • Problemas para dormir (dormir demasiado o muy poco)
  • Cambios en los hábitos alimenticios; pérdida o aumento de peso
  • Sensación de desesperanza
  • Alejarse de, o perder interés en, actividades que solía disfrutar
  • Descuidar sus propias necesidades físicas o emocionales
  • Sentir que el cuidar de otra persona está controlando su vida
  • Ponerse atípicamente impaciente, irritable o peleador; con la persona que está cuidando y/o con los demás
  • Sentir ansiedad por el futuro
  • Depresión o cambios bruscos de humor
  • Dificultad para lidiar con cosas cotidianas
  • Dolores de cabeza, dolores de estómago y otros problemas físicos
  • Menor resistencia a enfermarse

Cómo prevenir el agotamiento del cuidador

  • Ahora que sabe a qué tiene que estar atento, le damos algunos consejos para ayudarle a prevenir el agotamiento como cuidador.
  • ¡Pida ayuda! Necesitar ayuda no lo convierte en un mal cuidador. Simplemente quiere decir que no puede hacerlo solo (nadie puede hacerlo solo).
  • Dese permiso para tomarse descansos. Salga de casa. Visite a amigos. Consiéntase con un masaje. Disfrute de un largo baño.
  • Cuídese a sí mismo.  No falte a sus propias citas con el médico por estar demasiado ocupado. Haga ejercicio, coma bien, duerma bien.
  • Levántese 15 minutos antes y use este tiempo para usted. Siéntese a disfrutar su té o café. Escriba sobre sus luchas y sentimientos en un diario. Medite, rece, estírese... Haga lo que quiera hacer.
  • Haga una lista de sus actividades y tareas diarias. Fíjese si puede delegar alguna. Quizás su cónyuge pueda preparar la cena dos veces por semana. Tal vez un amigo o pariente pueda encargarse de los mandados y ayudar a lavar la ropa. La gente a menudo quiere ayudar, ¡aproveche esa ayuda!
  • Consulte los beneficios de licencia por motivos familiares de su trabajo. Podría quitarle un gran peso de encima al tener más horas disponibles durante el día.
  • Si su ser querido recibe cuidados de hospicio, consulte a su proveedor de hospicio acerca de grupos de apoyo emocional locales. Comunicarse con otras personas que se encuentran en su situación es de una ayuda enorme, al igual que desinhibirse y compartir sus frustraciones, ¡y también sus alegrías!
  • Si se le presenta la oportunidad de hacer una breve escapada, puede usar los servicios de cuidado temporal de hospicio para su ser querido. Su hospicio debería ofrecer una internación a corto plazo (es decir, más de 24 horas y hasta cinco días y noches como máximo) para liberar a los familiares u otras personas que se encargan del paciente en casa.

El apoyo, los atajos y la reorganización de prioridades pueden ayudarle a ser una persona más feliz y un mejor cuidador. Piense en estas medidas como un extintor de incendios en caso de agotamiento.

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