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Hágalos hablar: inicie "la conversación" 

Hombres hablando sobre directivas anticipadas

Hace un siglo, la muerte ocurría en el hogar. Todo lo que la medicina podía hacer para mantenerlo con vida se encontraba en el maletín negro del médico. En los últimos 50 años, la tecnología médica ha permitido mantener a alguien vivo casi indefinidamente. Pero, ¿a qué precio?

Vemos en las noticias lo que sucede cuando las personas no dejan instrucciones detalladas sobre cómo desean recibir cuidados cuando no pueden hablar por ellos mismos. Quizá debido a esas historias de familias angustiadas, los estadounidenses tienen por costumbre hacer conocer sus deseos. Still, according to research, less than 30 percent of the population has put in writing what they do and do not want at the final de la vida.

No espere que ocurra una crisis

Tenga la conversación y no espere hasta que se desate una crisis. Que nadie sepa sobre las decisiones de asistencia médica puede producir angustia, dolor y costos astronómicos como consecuencia de que los pacientes no pueden comunicar a sus seres queridos qué tipo de cuidado, que "medidas heroicas", ellos aceptarían o rechazarían.

Involucre a sus seres queridos

Una familia hablando sobre directivas anticipadas

Hable con sus seres queridos —de manera breve, seria, con frecuencia, de manera simple pero con profundidad— acerca de sus deseos. Y no espere hasta que el tema surja; tome el control. Incluya en la conversación a las nuevas generaciones y a las más viejas. Tómelo con calma si encuentra resistencia, pero vuelva al tema; es probable que sea más fácil la próxima vez. Incluya a un consejero religioso o amigo si eso hace que el resto se sienta más cómodo.

Existe mucha información en línea sobre cómo dejar asentado sus deseos por escrito. Pruebe agingwithdignity.org.

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