Llame al 1.800.582.9533 hoy
mismo.

Acerca de morir y la muerte:
qué decir cuando no sabe qué decir

Mujer de la tercera edad apoyando a su esposo en su dolor

Para quienes sobreviven después de una muerte, el cuidado de hospicio continúa durante más de un año. Las llamadas telefónicas y las visitas del personal de hospicio y los recursos como grupos de apoyo, servicios fúnebres y material de lectura ayudan a los seres queridos a recuperarse, cada uno a su propio tiempo.

Los amigos y vecinos pueden ser una gran fuente de apoyo, pero, a menudo, no están seguros acerca de qué decirle a alguien que ha experimentado la muerte de un ser querido. La muerte y morir son temas tan sensibles que es fácil —incluso cuando se tiene la mejor de las intenciones— decir algo que no es alentador o, incluso, algo que pueda ofender.

Qué no hay que decirle a las personas en duelo

Los expertos en aflicción y duelo están de acuerdo en que se deben evitar frases como las siguientes:

"Todo estará bien". No disminuya los sentimientos del doliente; nada está bien en ese momento.

"Era lo mejor" o "Era la voluntad de Dios". Las frases hechas y las banalidades no son de ayuda.

"Sé lo que estás sintiendo". El dolor de cada persona es único.

"Lo estás sobrellevando muy bien". El/la sobreviviente no debería temer que su dolor lo decepcione a usted.

"Llámame si necesitas algo". Ofrézcase a hacer lo que se necesite; luego, llévelo acabo. No ponga la responsabilidad en la persona que está en duelo.

"Te sentirás mejor si te deshaces de sus cosas". Permita al sobreviviente decidirlo cuando esté listo/a.

Madre de la tercera edad en duelo y con el apoyo de su hija

Cómo puede ayudar

Sin embargo, decir lo correcto después de una muerte no es complicado. Relájese, sea usted mismo y recuerde que lo importante es cómo se siente el doliente y cómo ve las cosas, no cómo lo hace usted. 

Los días después de una muerte

Durante los primeros días que le siguen a una muerte, no permita que los sentimientos y el desamparo le impidan comunicarse. Póngase en contacto tan pronto como le sea posible, nunca asuma que hay suficiente apoyo y que no lo necesitan. Probablemente, en este momento, lo mejor sea no decir nada. El doliente aún está consternado; todo es confuso. Ofrezca un abrazo; su afecto; o una simple frase compasiva como "Esto debe ser tan difícil para ti". Puede comenzar por preguntar acerca de la muerte —"¿Quieres hablar sobre lo que pasó anoche?"— o acerca de los planes del funeral o del servicio conmemorativo.

Semanas después de la muerte

En las semanas posteriores a la muerte, cuando ya no esté la otra ayuda, establezca contacto y manténgalo.  Incluso si ha pasado mucho tiempo, nunca es demasiado tarde para llamar y decir: "He estado pensando en ti. ¿Cómo estás?" 

Estimule al doliente a alimentarse correctamente, dormir bien, ejercitarse y minimizar el consumo de alcohol. Desanime al doliente a intentar hacer demasiadas cosas o de tomar decisiones que alteren su vida en este momento. De manera lenta y sutil motive la reanudación de las actividades al aire libre, pero note los indicios del doliente. El trabajo con la aflicción lleva tiempo, y cada persona en duelo tiene sus propios tiempos. Cuando el doliente retome las actividades sociales, haga mención a la muerte pero no se detenga demasiado en ella.

Mujer joven en duelo

Proceso avanzado de duelo

Incluso cuando ya haya pasado bastante tiempo del proceso de duelo, lo más importante que puede hacer es quedarse callado y escuchar. Cuando la persona en duelo llore, simplemente esté presente (esto es difícil, pero importante). Cuando la persona en duelo esté hablando y haga largas pausas, siéntase cómodo con el silencio. Preste atención a la comunicación no verbal, incluido el contacto visual, la tensión muscular y la expresión facial. No interrumpa ni intente cambiar de tema; brinde al doliente todo el tiempo que él o ella necesite. 

Resista el impulso de relacionar esta muerte con una de su propia experiencia. En cambio, hable acerca del fallecido, de sus gratos recuerdos y de los del doliente. No tema mencionar el nombre del fallecido; la persona en duelo piensa en él/ella todo el tiempo. Use el nombre del fallecido; use el tiempo pasado; use las palabras muerto, muerte y murió.

Si le preocupa que un doliente no esté haciendo ningún progreso en cuanto a su dolor, parezca no poder controlar el enojo o la culpa o llore excesivamente, existen terapeutas, clérigos y profesionales del duelo que pueden ayudar. Para obtener apoyo de VITAS Healthcare, llame al 1.800.723.3233.

Artículos relacionados:

Pautas para ayudar a niños en duelo

Técnicas utilizadas para ayudar a las personas en duelo