Pautas de elegibilidad para hospicio

La identificación oportuna de los pacientes elegibles para cuidados de hospicio aumenta la probabilidad de que ellos y sus familias vean los beneficios de los cuidados compasivos al final de la vida. Un paciente es elegible para cuidados de hospicio cuando presenta una expectativa de vida de 6 meses o menos si la enfermedad sigue su curso natural.

Esta página ofrece recursos para ayudar a los profesionales de la salud a determinar la elegibilidad para cuidados de hospicio, incluidos listados descargables y orientación para referidos. Debido a que estimar la expectativa de vida puede resultar complejo, los especialistas de VITAS en cuidados al final de la vida están disponibles para consultas.

Índice

¿Quiénes son elegibles para el cuidado de hospicio?

Para que un paciente sea elegible para el cuidado de hospicio, su enfermedad debe ser terminal (pronóstico de ≤ 6 meses si sigue su curso natural) y el paciente y/o la familia deben optar por un enfoque centrado en la calidad de vida.

Los factores que ayudan a los profesionales de atención médica a determinar el pronóstico son los siguientes:

Deterioro en el estado funcional

El paciente presenta un deterioro funcional a determinar según:

  • Una clasificación en la escala de valoración paliativa (EVP) de ≤ 50 % Una clasificación en la escala de valoración paliativa (EVP) de ≤ 50 %
  • Dependencia en 2-3 de 6 actividades de la vida diaria (AVD):
    • Baño
    • Vestirse
    • Aseo
    • Traslado de un lugar a otro de manera segura
    • Uso del baño
    • Alimentación e hidratación

Deterioro nutricional

El paciente presenta una alteración en el estado nutricional, por ej. > 10 % de pérdida de peso corporal en los últimos 4-6 meses o 5 % de pérdida de peso en un mes.

Deterioro clínico general

El paciente presenta un deterioro observable y documentado en la condición clínica general en los últimos 4-6 meses, manifestado por al menos uno de los siguientes:

  • ≥ 2 hospitalizaciones o visitas a la sala de emergencias
  • Disminución en la tolerancia a la actividad física
  • Disminución en la capacidad cognitiva
  • Aumento de síntomas como insuficiencia respiratoria, fatiga o delirio

Presencia de comorbilidades significativas

Comorbilidades adicionales que contribuyen al deterioro general pueden respaldar la elegibilidad para cuidados de hospicio, especialmente cuando se combinan con los factores anteriores. 

Estas directrices, diseñadas como herramienta de apoyo y no como ​​​​​​​sustituto del criterio clínico de un profesional de atención médica, ayudan a los médicos a determinar cuándo un paciente es elegible para cuidados de hospicio en enfermedades que limitan la vida.

Descarga gratuita: Lista de elegibilidad para cuidado de hospicio

Preguntas frecuentes sobre la elegibilidad para el cuidado de hospicio

¿Cuánto tiempo un paciente debe tener que vivir normalmente para calificar para el cuidado de hospicio?

Un paciente se vuelve elegible para el hospicio cuando su médico tratante y el médico de hospicio, ya sea el director médico de hospicio o la persona designada por el director, coinciden en que el paciente tiene una expectativa de vida de seis meses o menos si la enfermedad sigue su curso normal. El paciente también debe decidir suspender tratamientos curativos.

Ninguna predicción es certera, y el paciente podría vivir más tiempo que seis meses en el hospicio. En estos casos, el paciente puede continuar recibiendo cuidado de hospicio si su pronóstico de seis meses es recertificado por su médico de hospicio cada 60 días a partir de entonces.

¿Qué diagnóstico no se permite para cuidado de hospicio?

Los clínicos refieren a los pacientes al hospicio con base en el estado de una enfermedad subyacente específica que contribuye al pronóstico de seis meses o menos. El médico de hospicio puede colaborar con el médico que emite la derivación o responsable del tratamiento, el enfermero practicante o el asistente del médico para determinar cuál diagnóstico contribuye en mayor medida a la condición terminal del paciente; sin embargo, la decisión final es responsabilidad del equipo de hospicio.

Afecciones o síntomas no específicos no pueden ser incluidos como diagnóstico de hospicio principal. Por ejemplo, la debilidad y la incapacidad de recuperarse podrían contribuir al desenlace terminal del paciente, pero la afección subyacente, como insuficiencia cardíaca o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), sería el diagnóstico de hospicio principal.

La National Alliance for Care at Home proporciona una lista completa de los códigos ICD‑10 que no pueden utilizarse como diagnósticos principales al derivar pacientes a cuidados de hospicio.

¿Cuáles son los desafíos frecuentes al determinar la elegibilidad para hospicio?

Los profesionales clínicos pueden enfrentar diversos obstáculos al conversar con pacientes y sus familias sobre la elegibilidad para cuidados de hospicio. Entre los más comunes se encuentran:

  • Incertidumbre sobre el momento adecuado: muchas familias esperan demasiado antes de considerar el hospicio porque no están seguras de si su ser querido cumple los criterios.
  • Conceptos erróneos sobre el hospicio: algunas personas creen que el hospicio es solo para los últimos días de vida, cuando en realidad puede brindar meses de confort y atención clínica interdisciplinaria.
  • Variabilidad de las condiciones médicas: la elegibilidad depende de criterios distintos según la enfermedad. Los pacientes oncológicos pueden tener parámetros diferentes a los de quienes padecen cardiopatías o demencia.
  • Barreras emocionales: a algunas familias les cuesta aceptar la transición al hospicio por temor a que signifique "rendirse". También pueden sentir que no están preparadas para la muerte de su ser querido o creer que el hospicio acelerará el proceso. Sin embargo, el hospicio no acelera la muerte ni prolonga la vida. Se centra en lo que es más importante para el paciente y su familia, y desarrolla un plan de cuidados acorde a esos objetivos.
  • Desconocimiento del valor de los servicios de hospicio: muchas personas desconocen que el hospicio ofrece manejo del dolor, apoyo emocional y espiritual, además de fisioterapia, terapia respiratoria, terapia del habla y otros tratamientos que mejoran la calidad de vida.

¿Quién determina cuándo un paciente es admitido a cuidados de hospicio?

Las guías clínicas, combinadas con el juicio médico, determinan la elegibilidad para cuidados de hospicio, aunque la decisión de optar por este tipo de atención corresponde únicamente al paciente o a su familia. Un profesional de la salud puede recomendar el hospicio, pero no se requiere una derivación formal. El paciente o su familia pueden realizar una "autoderivación", lo que significa que pueden solicitar una evaluación a un proveedor de hospicio sin costo.

Pautas de elegibilidad para hospicio específicas para cada enfermedad

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